9 MAY 2011 08:37h
Basuras! (NdA: Muy apropiado para el vínculo que une a estas personas!)
El historial de la firma preferida de Moyano está siendo revisado por un juez.
Por Daniel Santoro; Luciana Geuna
Las relaciones familiares del grupo Covelia
Las finanzas de Covelia y su presidente, Ricardo Rubén Depresbiteris, no fueron investigadas por primera vez en la Justicia suiza que en enero le bloqueó una cuenta con US$ 1,8 millones. Mucho antes, los directivos de la recolectora de residuos predilecta del titular de la CGT, Hugo Moyano, tuvieron dos causas judiciales abiertas en Argentina por lavado de dinero y evasión impositiva agravada.
El primer caso forma parte, desde hace dos semanas, de una causa a cargo del juez federal Ariel Lijo, quien tiene una denuncia surgida del exhorto suizo que solicitó información judicial sobre Covelia, sus titulares y los Moyano. En ese expediente, Lijo había pedido a la Unidad de Información Financiera (UIF) que le remitiera todos los reportes de operaciones sospechosas (ROS) sobre la empresa de basura, Depresbiteris y Marcela Mete. Ese rastrillaje dio positivo.
La UIF informó sobre un ROS emitido por la AFIP el 21 de septiembre de 2007. Luego, el organismo antilavado derivó el caso al fiscal especial Raul Pleé, quien hizo una denuncia en un juzgado de instrucción.
Clarín accedió a ese expediente, donde consta que la razón que generó un alerta de la AFIP fue una joven empresa sin antecedentes llamada Garlik. En una entrevista con este diario en enero, Depresbiteris la reconoció como propia. Entonces dijo entonces: “La otra sociedad que soy presidente es Garlik, que la compré en el mismo momento que Covelia y tiene propiedades y campos”.
En realidad, la primera presidente de Covelia fue la jubilada Nelly Rosa Lettieri, la madre de Depresbiteris, quien hizo un aporte por $100.000 a Covelia que no se capitalizó con el paso de los años. Lo que encontró la DGI fue que Lettieri “no tenía capacidad contributiva compatible con su inversión” aunque figuraba como socia de Garlik junto a Regina Depresbiteris, su hija y esposa del entonces presidente de Covelia, Marcelo González. Este presidió Covelia hasta 2008, cuando debió renunciar porque su hijo se tiroteó con la policía. En ese momento, Depresbiteris, que figuraba como director de la empresa y ganaba 6.750 pesos, lo reemplazó. Por todo esto, la AFIP entendió que Lettieri podría ser una prestanombre en una posible maniobra de lavado. Sin embargo, el fiscal Juan Necol consideró que la madre de Depresbiteris pudo haber ahorrado esos 100 mil pesos en su vida y pidió su sobreseimiento. Ante esa evaluación del fiscal, la jueza María Fontbona de Pombo no tuvo otro remedio que sobreseerla. Nada se dijo sobre otros aportes de capital a Garlik de $ 350.000 que hizo la esposa del actual presidente de Covelia, Marcela Mete.
Por otra parte, en 2005 se abrió otra investigación donde la AFIP también fue el origen de la denuncia y Covelia la destinaria. La empresa de basura creada en 2001 fue denunciada de evadir el pago de impuesto a las ganancias y el IVA. La recolectora tuvo un crecimiento meteórico gracias a los 13 contratos de recolección en municipios del conurbano conseguidos con la invalorable ayuda del lobby de Moyano.
Lejos de estos problemas judiciales, el miércoles, Depresbiteris y el titular de la CGT inauguraron una planta de la firma. Entonces, el sindicalista la ponderó como la primera empresa que repartirá ganancias con sus empleados.
Al momento de la denuncia de la AFIP en 2005, ese beneficio para los trabajadores hubiera sido impracticable. La jueza en lo Penal Tributario María Verónica Straccia y el fiscal Claudio Navas Rial entendieron que Covelia podría haber cometido evasión agravada no sólo porque el monto adeudado (superaba el millón de pesos) sino también porque habían hecho maniobras de diferimiento impositivo con beneficios fiscales derivados de regímenes de promoción. O sea, el Estado les recortó impuestos pero ellos no cumplieron su contraparte.
La causa avanzó pero terminó cerrada por sobreseimiento en marzo de 2011. ¿Las razones? La cuestionada ley de moratoria y blanqueo impulsada por el kirchnerismo a fines de 2008 permitió que aún en casos de evasión agravada, las empresas que se acogieran a esa ley podrían pedir el fin de la acción penal. Eso fue lo que hizo Covelia y logró la validación del fiscal y de la AFIP, que actuaba como querellante. En su resolución, la jueza consideró que “no corresponde suspender el trámite en los casos que haya algún beneficio fiscal” pero dijo que no podía continuar la investigación sin el impulso del fiscal. Desde entonces, el caso está terminado.
Relaciones peligrosas
Ricardo Depresbiteris tiene un avión particular, en propiedad compartida con una empresa de cloro. Lo curioso es que el dueño de esta firma sería, a su vez, quien le vendió una Ferrari al empresario Leonardo Fariña, marido de la modelo Karina Jelinek.
FUENTE: CLARIN
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domingo, 5 de febrero de 2012
Basuras: Covelia ya había sido investigada por lavado de dinero y evasión
Sospechoso cierre de la prestamista de Covelia
23/03/11
Es Trinity Fair.
Dejó de funcionar tras darle 1.300.000 dólares a la firma de Depresbiteris.
Por Luciana Geuna
Trinity Fair, la sociedad uruguaya que en 2005 “prestó” 1.373.723 dólares a Covelia a través de una firma intermediaria, dejó de operar muy poco tiempo después de concretar esa sospechosa operación financiera. Covelia es la recolectora de residuos a nombre de Ricardo Rubén Depresbiteris y de su mujer, Marcela E. Mete. Ambos tienen bloqueada una cuenta bancaria en Suiza debido a una investigación judicial en ese país que fue el origen del exhorto que pidió las causas penales contra Hugo y Pablo Moyano por sus vínculos con Covelia.
La firma uruguaya es una SAFI, denominación que se utiliza del otro lado del río para nombrar a las polémicas Sociedades Anónimas Financieras de Inversión, un tipo de firma que se utiliza en ese país desde 1948 con condiciones muy débiles para su registro y control (en el último año la legislación exige requisitos más estrictos).
Un artículo del semanario Brecha, de Montevideo, consigna cómo grandes estudios jurídicos de esa ciudad administraron SAFI “que sirvieron para ocultar el enriquecimiento ilícito del ex presidente brasileño Fernando Collor de Mello en 1992, o la venta ilegal de armas de Argentina a Croacia y Ecuador entre 1991 y 1994”, entre otros tantos casos conocidos.
La “prestamista” de Covelia, Trinity Fair, fue adquirida en 1999 por Ana Inés Montaldo y Oscar Juan Montaldo o, dos conocidos miembros del mercado financiero uruguayo. La firma estuvo operativa hasta fines de 2005, pocos meses después de concretarse el préstamo a Covelia. Esa operación se hizo el 25 de septiembre de 2005 cuando la recolectora de basura firmó un acuerdo reservado con la sociedad Down Stream Company S.A. por US$ 1.3273.723. Las condiciones entre la empresa y su acreedor son llamativas: ambas sociedades tienen un mismo domicilio alternativo -Tucumán 810, piso 1, Buenos Aires- y según los registros del ANSES, uno de los directores de Down Stream es Christian Gitto, empleado de Covelia.
La participación de Trinity Fair aparece en un documento presentado ante la AFIP por Down Stream donde se detalla que la firma uruguaya “con fines de inversión” efectuó a través de un agente de bolsa “transferencias de dinero” a la firma Down Stream en “carácter de aportes irrevocables”.
Este diario entrevistó a Deprebisteris en enero pasado y le preguntó sobre la operación. El empresario respondió: “ una empresa uruguaya nos presta plata a nosotros y quería atravesar acá por una empresa, esa es Down stream” -¿Creó una intermediaria sólo para esta operación?-preguntó Clarín .
-Sí. En ese momento para mí era muchísima plata. A American Express también le había pedido prestado tres millones de dólares.
Clarín se comunicó con Ana Montaldo, de Trinity Fair quien confirmó el cierre de la sociedad en 2005 pero dijo no recordar la operación ni el origen de los fondos que transfirió a la firma de Depresbiteris.
Es Trinity Fair.
Dejó de funcionar tras darle 1.300.000 dólares a la firma de Depresbiteris.
Por Luciana Geuna
Trinity Fair, la sociedad uruguaya que en 2005 “prestó” 1.373.723 dólares a Covelia a través de una firma intermediaria, dejó de operar muy poco tiempo después de concretar esa sospechosa operación financiera. Covelia es la recolectora de residuos a nombre de Ricardo Rubén Depresbiteris y de su mujer, Marcela E. Mete. Ambos tienen bloqueada una cuenta bancaria en Suiza debido a una investigación judicial en ese país que fue el origen del exhorto que pidió las causas penales contra Hugo y Pablo Moyano por sus vínculos con Covelia.
La firma uruguaya es una SAFI, denominación que se utiliza del otro lado del río para nombrar a las polémicas Sociedades Anónimas Financieras de Inversión, un tipo de firma que se utiliza en ese país desde 1948 con condiciones muy débiles para su registro y control (en el último año la legislación exige requisitos más estrictos).
Un artículo del semanario Brecha, de Montevideo, consigna cómo grandes estudios jurídicos de esa ciudad administraron SAFI “que sirvieron para ocultar el enriquecimiento ilícito del ex presidente brasileño Fernando Collor de Mello en 1992, o la venta ilegal de armas de Argentina a Croacia y Ecuador entre 1991 y 1994”, entre otros tantos casos conocidos.
La “prestamista” de Covelia, Trinity Fair, fue adquirida en 1999 por Ana Inés Montaldo y Oscar Juan Montaldo o, dos conocidos miembros del mercado financiero uruguayo. La firma estuvo operativa hasta fines de 2005, pocos meses después de concretarse el préstamo a Covelia. Esa operación se hizo el 25 de septiembre de 2005 cuando la recolectora de basura firmó un acuerdo reservado con la sociedad Down Stream Company S.A. por US$ 1.3273.723. Las condiciones entre la empresa y su acreedor son llamativas: ambas sociedades tienen un mismo domicilio alternativo -Tucumán 810, piso 1, Buenos Aires- y según los registros del ANSES, uno de los directores de Down Stream es Christian Gitto, empleado de Covelia.
La participación de Trinity Fair aparece en un documento presentado ante la AFIP por Down Stream donde se detalla que la firma uruguaya “con fines de inversión” efectuó a través de un agente de bolsa “transferencias de dinero” a la firma Down Stream en “carácter de aportes irrevocables”.
Este diario entrevistó a Deprebisteris en enero pasado y le preguntó sobre la operación. El empresario respondió: “ una empresa uruguaya nos presta plata a nosotros y quería atravesar acá por una empresa, esa es Down stream” -¿Creó una intermediaria sólo para esta operación?-preguntó Clarín .
-Sí. En ese momento para mí era muchísima plata. A American Express también le había pedido prestado tres millones de dólares.
Clarín se comunicó con Ana Montaldo, de Trinity Fair quien confirmó el cierre de la sociedad en 2005 pero dijo no recordar la operación ni el origen de los fondos que transfirió a la firma de Depresbiteris.
Denuncia ante el juez Lijo
El abogado Ricardo Monner Sans denunció ayer ante el juez federal Ariel Lijo el caso de la cuenta bloqueada en Suiza por presunto lavado de dinero a nombre del titular de la empresa Covelia. El abogado quiere que se pidan informes a Suiza y que se investigue si puede tratarse de un enriquecimiento ilícito.
FUENTE: CLARIN
Ofensiva del gobierno sobre Hugo Moyano
"Cuentan quienes llegaron a frecuentar el edificio que la familia MOYANO tiene en Montes de Oca al 400, en Barracas, que el jefe cegetista tiene un piso reservado para sus perros" donde construyó una doble pared para guardar mucho dinero en efectivo, al estilo de los miembros de la mafia de la serie "Los Soprano". Lo hizo porque le robaron y él sospecha del mismísimo gobierno y de la SIDE.
"La denuncia la habría realizado Valeria Salerno, hija del primer matrimonio de Liliana Zulet, la esposa en terceras nupcias de Hugo Moyano.
Valeria Salerno tenía registrado ese domicilio como propio cuando inscribió con apenas 23 años cumplidos la sociedad IARAI S.A., una de las empresas que integra el conglomerado denegocios que se atribuyen a Moyano y su mujer. El matrimonio vive en el segundo piso del mismo edificio.
En el séptimo funciona ACONRA S.A. una constructora creada en 2004 y en la que Valeria Salerno figura como vicepresidenta."
"La demolición (NdA: orquestada por Cristina Fernández de Kirchner) tendría tres fases: aislamiento, escrache y judicialización. Esdecir: cortar sus vasos comunicantes con el peronismo gubernamental -Julio De Vido y Daniel Scioli- y con el resto de la dirigencia gremial -sobre todo los grandes sindicatos como metalúrgicos, mecánicos y la construcción- aumento de lapresión judicial radicada en Suiza por las actividades de la empresa de recolección de basura COVELIA (NdA: Empresa que figura a nombre de Ricardo Depresbiteris, pero que todos saben que es de Hugo Moyano) y el remate de las investigaciones sobre la mafia de los medicamentos y los irregulares descuentos de la Administración de Programas Especiales (APE)"
Fuente: Revista Noticias, 04/01/2012 páginas 24 a 30
"La denuncia la habría realizado Valeria Salerno, hija del primer matrimonio de Liliana Zulet, la esposa en terceras nupcias de Hugo Moyano.
Valeria Salerno tenía registrado ese domicilio como propio cuando inscribió con apenas 23 años cumplidos la sociedad IARAI S.A., una de las empresas que integra el conglomerado denegocios que se atribuyen a Moyano y su mujer. El matrimonio vive en el segundo piso del mismo edificio.
En el séptimo funciona ACONRA S.A. una constructora creada en 2004 y en la que Valeria Salerno figura como vicepresidenta."
"La demolición (NdA: orquestada por Cristina Fernández de Kirchner) tendría tres fases: aislamiento, escrache y judicialización. Esdecir: cortar sus vasos comunicantes con el peronismo gubernamental -Julio De Vido y Daniel Scioli- y con el resto de la dirigencia gremial -sobre todo los grandes sindicatos como metalúrgicos, mecánicos y la construcción- aumento de lapresión judicial radicada en Suiza por las actividades de la empresa de recolección de basura COVELIA (NdA: Empresa que figura a nombre de Ricardo Depresbiteris, pero que todos saben que es de Hugo Moyano) y el remate de las investigaciones sobre la mafia de los medicamentos y los irregulares descuentos de la Administración de Programas Especiales (APE)"
Fuente: Revista Noticias, 04/01/2012 páginas 24 a 30
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